"Así como los humanos tienden a confundir felicidad y placer, también confunden alegría y placer. ¿Qué es el placer? Una sensación agradable. Pero hay actividades que no proporcionan ningún placer, pero que, como la devoción y el sacrificio, son fuentes de alegría pura. Cuando sentís semejantes alegrías, conscientemente, voluntariamente o no, hacéis beneficiarios a los demás, mientras que vuestros placeres egoístas no les aportan nada bueno, e incluso, a la larga, descubrís que tampoco han sido beneficiosos para vosotros. Creedme, un día descubriréis que la alegría se halla exactamente en el extremo opuesto de lo que imaginabais, es decir en el sacrificio, en la renuncia a toda clase de posesiones, en la limitación de lo que pensabais era vuestra libertad."
Omraam Mikhaël Aïvanhov










