Las oraciones comienzan con la intención. No puedes rezar por algo que no quieres realmente. Y no puedes realmente querer algo sin la disposición de aceptarlo.
Ponlo de esta manera: si quieres perder peso, primero debes estar dispuesto a comprar pantalones más estrechos.
Hoy, toma acción con tus oraciones. Esa es la "tecnología" para hacer milagros. Dios responde a nuestras oraciones con base en nuestras acciones.
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jajaja! muy bueno.. Si queremos algo debemos empezar por mostrarlo, para no olvidar que realmente desemos y no sea sólo la ilusión de un deseo que se quede en eso, en una ilusión sin fundamento.
Un abrazo a quien sabe escribir verdades tan grandes
Vicky