Jamás digo: "O Dios, llévate esto." Mi plegaria es siempre esta: "O Dios, dame la fortaleza y la sabiduría para utilizar esto." Y siempre lo ha hecho. No busco una forma de escape. Busco una forma de pasar por encima, alrededor, a través y por debajo de las cosas. También se me ocurrió preguntarme lo siguiente, respecto de cada situación de mi vida: "¿Cómo puedo usar esto? ¿Para qué sirve?" Al mirar hacia atrás, a mis pruebas y tribulaciones, yo pude ver que cada una de ellas me había fortalecido para enfrentar la siguiente. Me fortalecieron en mi personalidad – no espiritualmente, pero a medida que me iba entregando más y más a una fuerza superior, el Espíritu venía, por medio de la personalidad muchísimo y con mayor fuerza.
Un día, terminé diciendo: "Tú hazlo, mi Dios. Yo no se cómo." No se trataba de escabullirme. Era en cambio, ir al origen de todas las cosas y utilizarlo, en lugar de ir al origen de mi propia ignorancia e intentar utilizarlo. Sufría con mi propia ignorancia, por lo cual me dirigí a Dios y llegué a un estado gozado. Nunca me perdí de una sola cosa. Si tuviese que empezar de nuevo, lo haría mucho más rápido.
- John-Roger
de: Cumplir con Tu Promesa Espiritual











Excelente una manera clara de asumir nuestros problemas y pedir a Dios que nos guie a solucionarlos de la mejor manera, en armonia y de acuerdo con la voluntad divina.
padre mio me entrego a tus brazos aqui en donde mi condición humana ya no puede hacer nada ayudame instala el orden divino en mi vida en mis finanzas
gracias padre porque hecho esta.