Salud
Tengo acceso al poder sanador que Jesús demostró en Su ministerio. Proclamo mi salud y la acepto elevando mi razón a la conciencia crística. En esta conciencia, no existen ni la enfermedad ni la escasez. Por el contrario, sólo existen la salud y el bienestar radiantes. Supero con fe cualquier síntoma o prognosis que puedan retarme, y confío plenamente en la actividad sanadora de cada célula de mi cuerpo.
En oración, recibo la guía para el tratamiento correcto que he de seguir. Me rodeo de amigos y profesionales positivos. Fomento todo sentimiento de paz y bienestar. Durante el proceso de curación, profundizo mi conciencia crística y disfruto de vitalidad.
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y aun mayores hará.” —Juan 14:12











SIEMPRE FUI UN HOMBRE SANO Y AHORA TENGO DIABETIS,COLESTEROL ALTO ,TRIGLICERIDOS ALTOS,PRECION ARTERIAL ALTA Y YO CREO FIRMEMENTE QUE ME VOY A CURAR