Cuando somos derribados por las tormentas de la vida y nos ponemos de pie nuevamente, estamos ejercitando nuestra divinidad. Cuando elegimos amar en lugar de juzgar, estamos ejercitando nuestra divinidad. Cuando detenemos el golpe, en lugar de golpear innecesariamente, estamos ejercitando nuestra divinidad. Nuestra divinidad, por lo tanto, se demuestra en nuestras elecciones cotidianas comunes, momento a momento.
John-Roger con Paul Kaye de: El Reposo de Tu Vida











Experimentar Divinidad, es un noble acto de amor, perdonando y aceptando a los demás tal y como son especialmente con sus defectos evitando emitir juicios negativos de ellos. Muchas veces dificilmente podemos adoptar esta actitud positiva. Bonito mensaje que nos ayuda a crecer. Gracias por la nota.
Me encantó, me queda muy claro la forma de ejercer mi divinidad y es en la vida cotidiana y como dice el articulo a cada momento, mediante elecciones sabias, y siempre centradas en el amor, realmente explica de una manera muy sencilla e invita a llevarlo a cabo. Muchas gracias