Rifas semanales de SOY ESPIRITUAL
Buscador Espiritual
Diccionario de Sueños
Archivos por mes

Foro Espiritual

Páginas y Frases para facebook

Postales Espirituales

cheque de la abundancia

Publicidad Espiritual

carta natal

Sanación a Distancia

Calculadora del Amor

Top Espiritual y Esotrico

Kirael a través de Fred Sterling
Agosto,
2005

El siguiente artículo es un extracto de “El Gran Cambio con Fred
Sterling”, un programa de Internet de radio con participación telefónica del
público, que se emite semanalmente por www.Kirael.com

A través de la
mediumnidad de Kahu Fred Sterling, el Guía Maestro Kirael nos ha ofrecido esta
Parábola de la Corriente, una vista de nuestro viaje en el plano
Terrestre.

Sírvanse notar que el Guía Maestro Kirael teje su magia con su
propia forma única de hablar – un acento de una distintiva tonada Celta – y este
tipo de lenguaje ha sido mantenido intacto en este artículo.

KIRAEL:
Buenas noches. Le pregunté al médium si podría tener solamente un momento de su
tiempo y él tan bellamente lo ofreció y dijo, “Por favor, venga”.

Yo
quise hacer una manifestación relativamente simple. Sin embargo probablemente
ustedes van a tratar de atribuirle complejidades, pero quedémonos con lo básico
por un momento y escuchemos con los corazones totalmente abiertos. Simplemente
presten atención a lo que van a escuchar y no traten de juzgarlo, no traten de
pensar si correcto o equivocado, arriba o abajo, hacia delante o atrás,
simplemente escuchen por un momento y vean lo que sucede con sus mentes
inspiradas.

Si ustedes se fijan en los Diez Principios de la Creación
Consciente, lo que encuentran es una fuente universal de información de luz que
en realidad es una trama que conecta y que por si misma se simplifica al
reacomodar sus propios puntos de enfoque en una corriente de partículas. A
medida que comienza a reacomodar esos puntos de enfoque, ustedes verán que la
corriente tiene una tendencia de ir solamente hasta esa distancia y luego parece
que se mantiene a si misma en suspenso a la espera del resultado final hacia el
que ustedes están trabajando.

Ahora sigan a esto, si lo desean. Si
ustedes envían una corriente de partículas de luz hacia una meta, y a medida que
la envían hacia ahí afuera, la misma no llega a donde ustedes quieren que
llegue, ¿piensan que existe la posibilidad de que ustedes no hayan empoderado la
corriente tan plenamente como lo podrían haber hecho o como lo deberían haber
hecho?

Pero qué pasa, mis amigos, si ahí donde la corriente se detuvo es
exactamente donde ustedes suponían que debía estar? ¿Qué pasa si la corriente –
esa hermosa línea de partículas, que son como un rayo láser – se frenó poco
antes de llegar a donde ustedes creyeron que sería su resultado final? ¿Qué pasa
si ustedes establecieron ese resultado final solamente para poder llegar a donde
acaban de llegar, para poder ver lo que están viendo en ese preciso
momento?

Ustedes dicen, “Bien, ¿entonces para qué nos tomamos la molestia
de establecer las metas?” Porque quizás eso fue lo que los llevó hacia donde
ustedes están.

Así que escuchen conmigo ahora. Aunque ustedes pueden
haber establecido una meta, y aunque puede que no la hayan alcanzado en el
momento de tiempo adecuado, no se desanimen. Estén emocionados por las
posibilidades de que ahí donde están los llevará a la meta final que buscan – y
¿qué hay si esa meta es distinta a la que inicialmente establecieron? Bien,
¿cuán malo sería eso? No sería para nada malo. En la verdad de esta conmoción de
lo que llamamos el mundo, ustedes tienen una experiencia caótica que vibra
dentro de un sistema de partículas de luz que se formulan y se forman a si
mismas en una fuente mágica de la creación. En esa forma de la creación, todo se
está produciendo simultáneamente en múltiples niveles.

Mi sugerencia para
ustedes es la siguiente: Cuando han establecido su meta – sea lo que sea a lo
que están apuntando o de lo que quieran ser parte – dejen de preocuparse. En los
términos más simples, una vez que han establecido la idea de lo que quieren,
ahora enfoquen su mente en el viaje que los va a llevar hasta ahí.

Verán,
el viaje se detendrá a lo largo del camino. Así que establezcan su meta para
llegar al final de la corriente, y luego sigan esa corriente. Digamos que la
corriente tiene unas diez millas de largo. La misma comienza como un lindo
arroyo burbujeante y su meta es la de llegar al final de este riachuelo que se
vierte en un importante y gran río, en donde se halla un gran bote, totalmente
nuevo para usted con un millón de dólares en el casco del bote. Bien, en primer
lugar tienen que llegar al río. Así que saltan dentro de este pequeño arroyo y
flotan hacia abajo sobre una hoja y miran por delante a la corriente, y mientras
están flotando, simplemente están embelesados; ustedes tienen que llegar hasta
ese río ahí. Ustedes tienen que llegar a la parte final de esa ancha corriente,
y durante todo el viaje por el río, ustedes están solamente enfocados en ello,
pero el Creador, y los guías y los ángeles, y cada uno está diciendo, “Pssst,
oigan miren hacia aquí. Oigan miren hacia este lado” y ustedes miran hacia la
derecha y ahí está esa pequeña ensenada y ustedes dicen, “Está bien, esperen un
minuto. Déjenme hacer un pequeño viaje dentro de esa ensenada”.

O incluso
podría ser que están navegando por la corriente y repentinamente la corriente
está quieta, no hay movimiento. No hay viento; no hay nada. Usted simplemente
está sentado ahí, quieto. Y cuando usted estuvo avanzando a un buen paso, a una
velocidad acelerada, en dirección hacia el lecho de ese río, repentinamente la
corriente se golpea en este pequeño agujero y usted está sentado quieto y mira
hacia la derecha y ahí está esa pequeña ensenada de la que estuve
hablando.

Así que dirige a su pequeña hoja hacia allí, y va en dirección
a esa ensenada. Cuando llega allí, se encuentra con la persona más hermosa que
ha visto en toda su vida. Esta persona pasa un tiempo con usted y consigue que
usted reenfoque un poco sus pensamientos, y usted está tan excitado por lo que
aprende de esta persona. Después de un tiempo, esta persona simplemente ya no
tiene ganas de tener que ver con usted y usted se encuentra flotando de regreso
hacia fuera nuevamente en la corriente, avanzando a un buen paso y usted piensa,
guau, eso era tener suerte. ¿No tuve suerte de que se paró el viento?

¿Y
qué pasa si no es suerte, mis amigos? ¿Qué tal si es el viaje que se está
desarrollando exactamente en la forma en la que se supone que tiene que ser?
¿Qué tal si eso fue lo que se supone que tenía que hacer? Usted se encontró con
esta persona que cambió su vida y está avanzando. Nuevamente está bajando por la
corriente y está yendo a un ritmo adecuado. Casi puede ver la entrada del río al
final de la corriente y se excita, “Ahí está mi meta; ahí está mi meta. Tengo
que alcanzarla. Tengo que alcanzarla”, y nuevamente el agua se estanca debajo
suyo y hay otra pequeña ensenada y usted entra a la ensenada y piensa, “Dios,
simplemente quiero llegar a mi meta. Deja de molestarme con todas estas cosas”.
Esta vez usted se encuentran conmigo ahí y se percata de que hay más con
respecto a su meta de lo que había estado buscando. De hecho, usted se entera de
que ahí atrás a lo lejos en la corriente, están todos los amigos y toda la gente
con la que se tenía que encontrar mientras se hallaba en esta aventura, ellos
están en todas esas ensenadas por las que usted ha pasado debido a su gran apuro
por llegar al río.

Lo que se encontrarán haciendo es que regresarán y
remarán corriente arriba. Ustedes verán el dolor y las penas que se produjeron a
si mismos y pensarán, “¿Porqué me estoy lastimando a mi mismo de esta forma?” Yo
tengo la respuesta para ustedes, mis amigos. Ustedes no se están lastimando a si
mismos. Ustedes han descubierto que hay algo en este viaje que no han podido
completar y se están forzando para regresar y conseguir la compleción. Ahora
ustedes tienen una elección. Ustedes pueden sentarse y andar rumiando porqué no
consiguen lo que quieren o simplemente pueden remar hacia arriba por la
corriente y hacer lo que tengan que hacer y volver a bajar por la corriente
nuevamente.

Yo les digo que el mundo que ustedes ven ha sido fijado en
sus ojos por una cantidad de historias que casi no tienen una realidad básica
pertinente. De hecho, yo estoy escribiendo un libro acerca de Lemuria junto con
mi médium y estuve hablando acerca de este plan de tener un hijo. Aquí en el
plano Terrestre la mayoría de ustedes ni siquiera pueden decir si realmente
quieren tener un hijo o no. Sin embargo, el niño ya ha llegado ahí a su matriz y
ustedes están diciendo, “Oh, no sé realmente si quiero quedar embarazada”.
¿Adivinen quién está escuchando esto, dicho sea de paso? El nuevo
niño.

En Lemuria les costaba aproximadamente – y digo aproximadamente
porque sus tiempos son medidos un poquitín diferentes – les costaba
aproximadamente veintisiete meses para tener un bebé. Veintisiete meses de
embarazo. ¿Se pueden imaginar esto? La mayoría de las mujeres están ahí afuera
diciendo, “Oh, Dios mío, por favor. Ni siquiera quiero pensar en veintisiete
meses”. Pero aquí está lo que sucedía durante el embarazo en Lemuria. La línea
básica de esto es que la primera parte de los nueve meses en el viaje de la
madre era para completar ciertas cosas que tenían que hacer, tales como ayudar
al niño con el proyecto y todas las cosas que eran necesarias.

Había otra
parte de nueve meses en donde era responsabilidad de la madre entretejer la luz
del niño entrante con la de la familia a la que se iba a unir. La etapa final
era en donde el padre se involucraba en el proyecto y comenzaba a enseñar al
niño acerca de las culturas y todo lo demás.

Aquí, en el tiempo actual en
el que se encuentran ahora, cuando usted queda embarazada, la única cosa que
quiere hacer es que el niño salga de ahí y seguir adelante con su vida. Esa es
la corriente, mis amigos. Todas las cosas que se van a perder si avanzan
demasiado rápido corriente abajo – ya sea teniendo un bebé o casándose, o
haciéndose ricos, o convirtiéndose en espiritualistas hechos y derechos van a
ser enviados de regreso corriente arriba para experimentarlas, si es que tienen
junto a ustedes algún tipo de guía.

Aquellos que trabajan conmigo a veces
se frustran conmigo. No me preocupa eso. Lo que me preocupa es que cuando yo los
trato de guiar para que regresen corriente arriba para que tomen todos esos
pequeños pedazos que han dejado de lado y ustedes se sientan refunfuñando. Esto
no está funcionando y eso no está funcionando y aquello no está funcionando. Yo
estoy aquí para decirles esto, mis amigos: Ustedes van a tener una gran claridad
cuando reconozcan la simpleza de que todo sucede en absoluta perfección. Todo lo
que tienen que tener es el coraje de ir buscando la perfección. Probablemente
tienen un amigo que tiene esta energía realmente positiva, simplemente positiva,
positiva, positiva, todo es simplemente perfecto en su mundo, y algunas veces
ustedes solamente quisieran agarrarlo por la pechera de su pequeña camisa y
zarandearlo y decirle, “¿No te das cuenta que no estás viviendo en un mundo
perfecto? En todo el mundo hay gente que se está muriendo, hay una guerra que se
está peleando y tu dinero de los impuestos está siendo absorbido por un gobierno
al que no le importa y hay gente que muere porque creen en algo en lo que nadie
más cree. ¿Cómo te atreves a decir que este es un mundo perfecto?” Bien, esto me
lo han dicho una cantidad de veces, mis amigos, y aquí va lo que yo les diría:
Es un mundo perfecto.

Les voy a dar un ejemplo. Está este gran terremoto
que se produjo en el este de Asia ahí donde se encuentra Sri Lanka e India, y
están diciendo que hay más de ciento cincuenta a dos cientos mil personas que
han abandonado el plano Terrestre. Yo voy a compartir algo con ustedes que va a
hacer que yo no sea el guía más popular de la séptima dimensión. De hecho,
podría ser que no me haga popular para nada, pero solo en cuestión de unos pocos
minutos, yo voy a estar en camino y ustedes van a tener que vivir con ello y van
a tener que decidir que pensar acerca de ello. En ese lugar especial del mundo –
y no estoy enjuiciando, les comento los hechos tal como nosotros lo vemos – hubo
una gran cantidad de almas jóvenes, una gran cantidad de ellas. ¿Saben lo que es
un alma joven? Si ustedes son un alma, entonces ello significa que viajan y que
llegan aquí a este plano de conciencia, lo que quiere decir que han estado aquí
con anterioridad; probablemente han estado aquí muchas veces y uno de los
motivos por los cuales siguen volviendo aquí es para aprender y cuanto más
aprenden, tanto más se los considera un alma vieja.

Así que si se
encuentran con que esta noche salen y se emborrachan totalmente y están
manejando su coche, entonces no son muy viejos en cuanto a la edad del alma,
porque si llegan a matar a alguien o se matan ustedes mismos, bien, eso no es
para lo que las almas viejas están acá. Si ustedes salen esta noche y se
lastiman de cualquier manera o forma, entonces, no tienen mucho de un alma
vieja. Pero si en realidad están ahí afuera pensando cosas como, “Lo que el
Maestro Kirael está diciendo realmente está comenzando a tener un poco de
sentido. Voy a tener que involucrarme más en esto”, entonces yo diría que su
alma está envejeciendo. Así que después de que hayan viajado por los distintos
tipos de planetas, los distintos niveles de conciencia, diferentes dimensiones y
quizás hayan vivido con el mundo de las Hadas, o han vivido con los ángeles, o
han trabajado con todo tipo de distintas posibilidades, entonces están
comenzando a envejecer su alma.

Así que cuando digo que esa área en donde
se produjo esta devastación tuvo una gran cantidad de almas más jóvenes, es
porque ellos estaban viviendo algunas cosas muy terribles en cuanto a los niños
ahí, explotándolos y así sigue y sigue. Un niño que entraba ahí y que
participaba en ello, generalmente estaba tratando de enseñar – y esto se está
poniendo demasiado confuso, así que no los voy a enterrar en todo este proyecto
– pero comprendan esto: Un grupo entero de almas jóvenes dejaron el plano
Terrestre en esa área de Asia.

Yo pienso que van a poder constatar que el
ser un alma joven en este plano Terrestre en cualquier lado, ya sea que estén en
China, ya sea que estén en África, las Américas, sea donde sea que estén, el ser
un alma joven realmente se está haciendo muy incómodo aquí. La razón se debe a
esta cosa que llamamos el Gran Cambio. Se está desplegando a una ritmo sin
precedentes. El tiempo se está acelerando hasta tal punto que apenas pueden
respirar y todos los cambios se están produciendo. Aquí está el gran cambio mis
amigos – y es a esto que quise llegar cuando comencé a andar por este sendero –
ustedes tienen que elegir la edad de su alma, y si se encuentran con que salen a
tomar un gran cantidad de cervezas o licor y cosas similares, y luego saltan
dentro de su coche y van a velocidad para ver cuán rápido pueden ir, entonces no
se quejen al Creador cuando llegan a casa y se les dice que tienen que regresar
nuevamente, porque esa es la forma en la que aprenden. No estoy justificando lo
que hacen; estoy diciendo que tienen que fijarse y ver hacia dónde aspira su
nivel de conciencia.

Así que si viajan por el pequeñito arroyo y no se
toman el tiempo para parar y oler las rosas, como se dice, quizás ustedes se
pierdan de demasiadas cosas y quizás, simplemente quizás, esa no es la forma en
la que se supone que tienen que estar aquí.

Voy a introducir una última
perspectiva. Hay aquellos que me dirían que estoy equivocado y no quiero
negociar con ellos, pero les voy a decir que cuanto más joven es la edad de su
alma, tanto más rápidamente van a ganar al loto, el gran, gran premio en
dólares. Verán, a medida que su alma envejece, y cuando ustedes comienzan a ver
las bellezas reales en la vida, no se trata de ganar al loto; no se trata de
cuanta plata tienen. Se trata de si pueden mirar por la ventana justo ahí donde
están y si pueden ver ese gran abuelo de árbol que se halla allí. Se trata de
que cuando miran a los ojos de su pareja de la vida y ustedes pueden ver los
miedos que hay ahí y pueden amarla tanto como si no tuviera esos miedos. Cuando
ustedes pueden comenzar a ver esas cosas, van a comenzar a darse cuenta de que
el dinero es un subproducto natural del amor que expresan.

Esa es la
verdad y la sabiduría que comparto con ustedes en el día de hoy. Ustedes lo
pueden llamar verdad o sabiduría, ustedes lo pueden llamar falta de verdad y
falta de sabiduría… ni siquiera me importa. Lo que si me importa es esto:
Cuando ustedes reconozcan que toda la belleza de su mundo se halla reflejada
cuando se miran en el espejo, cuando reconocen que ustedes están aquí debido al
resultado de la grandiosa y hermosa energía llamada el Creador y de que los ama
por todo lo que son y que este gran Creador los sostiene en su estima más
elevada porque ustedes están aquí haciendo el viaje, entonces reconocerán que no
es importante llegar al río. Ustedes realmente vinieron aquí para hacer el viaje
por la corriente. El río es un bono al final y el mismo siempre va a estar ahí
si ustedes bajan por la corriente, porque el Creador es esa energía amorosa,
dadora, que nunca les pediría hacer un viaje para Él y no recompensarlos al
final. Hagan el viaje, vayan por la corriente, no se preocupen por el río al
final. Está ahí; ustedes fluirán directamente a su cauce ¿y saben qué? El
momento en el que llegan al río, ustedes simplemente van a seguir buscando un
río más grande hasta que se encuentren con el océano; siempre van a continuar
evolucionando.

Hagan el viaje, mis amigos. Mírenle a los ojos a su
pareja; miren profundamente. Vean los miedos y ámenlo por los miedos.
Simplemente no esperen que él los sostenga y que sea su apoyo. Miren a sus ojos
y vean sus miedos y vean si no le pueden ayudar a comprender que los mismos ni
siquiera son miedos, son simplemente energías a las que tienen que atravesar
evolucionando, y ustedes harán ese “cinco o los cincuenta”* acerca de lo que
escuchan hablar al médium.

Así, mis amigos, cuando están viajando por la
proverbial corriente de la vida, recuerden de parar a lo largo del camino y oler
las rosas, de encontrarse con la gente que se tienen que encontrar y de aprender
las lecciones que se supone tienen que aprender. Ustedes encontrarán que ese
viaje, ese cinco o cincuenta, es lo que más les conviene enfocar. Está diseñado
para hacer envejecer su alma, llenándola con la sabiduría de la experiencia, y
cuando alcanzan esa meta en la que pensaban estar enfocados, esa vasija de oro
que los estaba esperando en el bote en el río, ustedes se darán cuenta de que
eso era solamente el azucarado de la torta, la cosa que les hizo hacer el viaje.
Buenas noches.

* Cuando el Maestro Kirael habla de “cinco o cincuenta“,
él está hablando del viaje para llegar a su meta, sea lo que sea que ello pueda
ser. El viaje puede llevar cinco pasos o puede llevar cincuenta (o cien). No
abandonen. Cinco o cincuenta representa al viaje.

© 2005 Fred Sterling

Tags: , , , , , , , , ,

¿Te gustó este artículo? ¡Recibe más en tu correo!



Artículos Similares:

Un comentario para “La Parábola de la Corriente”

  • MUY INTERESANTE, P0RQUE TE PONE A PENSAR EN TU
    CAMINAR POR ESTE MUNDO. LO QUE ENTIENDO ES DES-
    PREOCUPARTE POR EL DINAL, (AUNQUE ES TU META) Y
    CONCENTRARTE EN EL CAMINO Y APROVECHAR TODO LO QUE
    PUEDA APRENDER, TODO LO QUE TE PUEDA ELEVAR PARA
    QUE CON TU SABIDURIA PUEDA EMPLEAR BIEN EL AMOR.
    VER LA PERFECCION EN LO IMPERFECTO, PORQUE ESE ES
    EL OPUESTO QUE TE VA A AYUDAR EN EL CAMINO, COMO
    JOSE Y SUS HERMANOS. EL MAL QUE USTEDES HICIERON
    DIOS LO APROVECHO `PARA BIEN. BENDICIONES.

Deja un comentario