"El cristianismo define a la Santísima Trinidad como el misterio de un único Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pero este misterio, se puede descifrar fácilmente si pensamos en el sol. Mirad: el sol es este formidable poder creador de vida que se manifiesta mediante la luz y el calor, y aquel que es capaz de profundizar estas manifestaciones descubrirá las relaciones que existen entre la vida, la luz y el calor del sol, y las tres personas de la Santísima Trinidad. En todos los niveles de la creación, desde el plano físico hasta el plano divino, encontramos estos tres principios: vida, luz y calor. En el plano espiritual, la vida se manifiesta como sabiduría (luz) y como amor (calor). Estos tres principios, vida, sabiduría y amor son emanaciones de la Trinidad divina: Padre, Hijo y Espíritu Santo que son indisociables, como son indisociables la vida, la luz y el calor del sol. Ya lo veis, el misterio de un único Dios en tres personas no es tan difícil de descubrir. Lo que continúa siendo misterioso, es únicamente la inmensidad, el esplendor de esta esencia primordial de la que provienen todas las existencias."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
¿Te gustó este artículo? ¡Recibe más en tu correo!
|
|
|
|
|




