Hay veces cuando la decisión más sabia es no hacer nada. Hay otras veces cuando dejar de actuar es escoger vivir con limitación.
Una de las razones principales por la cual luchamos cuando nos confrontamos con una decisión difícil es que tememos elegir erróneamente. En momentos como ésos, es importante recordar que siempre podemos elegir de nuevo. La vida es una corriente de elecciones. En casi todos los momentos de todos los días, hacemos una elección. Mucho de la vida es prueba. Por medio de este proceso muy usado, seguimos adelante a un mayor bien.
Hoy, elige no titubear en tomar una decisión. Habrá momentos en que escojas no hacer nada, pero no será por temor. Será porque la inacción es la elección apropiada en ese instante.
La indecisión, por otra parte, es tu elección de sentir ansiedad y dejar que el miedo domine tu vida. El elegir actuar es tu decisión de descubrir que tienes los recursos internos para pasar por toda circunstancia.
Periódicamente, a través del día y justo antes de acostarte, afirma: Vivo este día en la conciencia de que no hacer nada es mi propia elección.










