Por Osho
Solamente hay dos dificultades en el camino de la meditación: una es el ego…La sociedad, la familia, la escuela, la iglesia, todos a tu alrededor te están preparando continuamente, para que seas egoísta; incluso la psicología moderna se basa en la fortificación del ego…
EL EGO
Toda la idea de la psicología moderna, de la educación moderna, es que a no ser que uno tenga un ego fuerte, no puede ser capaz de luchar en la vida, donde hay tanta competencia; que si sos un hombre humilde, cualquiera va empujarte a un costado y no vas a poder progresar; que necesitás un ego de acero, fuerte, para luchar en este mundo competitivo; que solamente así vas a poder tener éxito…En cualquier campo -puede ser en los negocios, en la política, o en la profesión que sea…-, que tenés que tener una personalidad muy afirmativa, y toda nuestra sociedad se orienta a producir esta personalidad afirmativa ya en el niño…Desde el comienzo mismo le decimos:
“Se el primero de la clase…”
Cuando el niño llega al primer puesto, todos lo alaban…¿Qué estamos haciendo? Estamos alimentando su ego de entrada; le estamos formando cierta ambición:
“Seguí así, y podrás llegar a ser el presidente de la nación, o el primer ministro…”
El niño empieza su jornada con estas ideas y su ego se va haciendo cada vez más grande a medida que va teniendo éxito…
En cualquiera de sus formas, el ego es la enfermedad más grande que le puede pasar al hombre…Si tenés éxito, tu ego se hace grande -este es un peligro porque entonces vas a tener que sacar una gran roca que está bloqueando el camino; y si por el contrario, tu ego es pequeño, no tuviste éxito, probaste que sos un fracaso, y entonces, tu ego se va a convertir en una herida; entonces es doloroso, entonces te genera un complejo de inferioridad tal que también se vuelve un problema…Siempre tenés miedo de empezar cualquier cosa, incluso la meditación, porque sabés que sos un fracaso y que vas a fracasar en esto también…-en esto se convirtió tu mente…Fracasaste en todo, y la meditación es algo tan grande…no la vas a poder lograr…
Si te metés en la meditación con esta idea -que vas a fracasar, que ese es tu destino, que así está echada tu suerte-, por supuesto que no lo vas a lograr…Entonces, tenemos que si el ego es grande, te impide; y si es muy pequeño, se vuelve una herida que también te impide…En ambos casos el ego es uno de los problemas…
En el vientre materno, todo niño es profundamente feliz; claro que él es inconciente de este hecho, no sabe nada de esto…Esta tan unido a su felicidad que no hay alguien que se pueda dar cuenta de esto…La felicidad es su ser y no hay diferencia entre el que conoce y lo conocido; entonces es natural que el niño no sea conciente de su felicidad.Uno llega a ser conciente solamente cuando perdiste algo…
Es así; es muy difícil conocer algo sin haberlo perdido, porque cuando no lo perdiste, estás tan unido a eso, en una forma tan total, que no hay distancia entre el observador y lo observado…Son uno, lo conocido y el conocedor son la misma cosa…
Todo niño se encuentra en un profundo estado de felicidad…Los psicólogos también están de acuerdo con esto; ellos dicen que toda la búsqueda religiosa no es otra cosa que la forma de volver a encontrar el útero materno; que la búsqueda religiosa es una búsqueda para hacer de toda esta existencia un útero…
El niño está en absoluta armonía con su madre; él nunca deja de estar en armonía con ella; él no sabe que en realidad es distinto de la madre…Si su madre está sana, el niño esta sano; si en cambio, ella se enferma, también se va a enfermar el niño; si su madre se pone triste, el niño se pone triste; si su madre, se pone contenta, el niño también se va a poner contento…Si su madre baila, el niño baila; si en cambio, se sienta en silencio, el niño se sienta en silencio también…El niño todavía no tiene sus propias fronteras…Esta es la felicidad más pura que existe, pero hay que dejarla atrás…
El niño nace, y de repente lo sacan de su centro; de repente lo sacan de raíces de la tierra, de su madre…Pierde su fuente y no sabe quien es; y tampoco tenía la necesidad de saberlo cuando estaba con su madre; no tenía necesidad…-él lo era todo y no tenía que saber nada, no había diferencias, no existía el ‘vos’, entonces no había motivo para el ‘yo’…La realidad era indivisible; era adwaita -pura adwaita, pura no dualidad…
Pero una vez que nace el niño, se corta el cordón umbilical y empieza a respirar por su cuenta; de repente todo su ser se vuelve una búsqueda para saber quien es…Esto es natural; ahora empieza a tomar conciencia de sus límites -su cuerpo, sus necesidades…A veces está feliz, otras infeliz; por momentos está satisfecho, por momentos no, a veces tiene hambre y llora y no hay señas de la mamá por ningún lado; otras veces está en el pecho de la madre, otra vez gozando la unidad con ella…Pero ahora hay muchos estados de ánimo y muchos climas, y de a poco, va a empezar a sentir la separación…Se produjo el divorcio; el matrimonio se rompió…
El estaba absolutamente casado con la madre; desde ahora, en cambio, va a vivir separado; y además va a tener que descubrir quien es…Durante toda la vida, uno va tratando de descubrir quien es; y este es el asunto más fundamental…
Primero, el niño se hace conciente de ‘mío’, después de ‘mí’, después de ’tú’, y después de ‘yo’; así procede; este es el procedimiento preciso, exactamente en ese orden…Primero toma conciencia de ‘mío’…Fijate, observalo, porque esta es tu propia construcción, la estructura misma de tu ego…Primero el niño toma conciencia de ‘mío’ -este juguete es mío, esta madre es mía, ya empieza a poseer, el primero que aparece es el que posee, la posesividad es muy básica, de ahí que todas las religiones digan que te vuelvas no posesivo, porque con la posesividad empieza el infierno…
Mirá a los niños pequeños: son muy envidiosos, posesivos, cada niño trata de arrancarle algo a los otros y
trata de proteger sus propios juguetes…Y vas a ver niños muy violentos, casi indiferentes a las necesidades de los demás niños; si uno de ellos juega con su juguete y viene otro niño, vas a ver a un Adolfo Hitler, a un Gengis Kan, a un Nadirsha…Se va a prender de su juguete, lo va a tratar de golpear, va a buscar pelea…Es una cuestión de territorio, una cuestión de dominación…
La posesividad llega antes que nada, este es el veneno básico; y el niño lo primero que dice es:
“Esto es mío”.
Una vez que entró el ‘mío’, te volvés un competidor de todo el mundo; una vez que entró el ‘mío’, tu vida se vuelve una vida de competencias, luchas, conflictos, violencia, agresión…
El paso que le sigue después de ‘mío’ es ‘mí’…Cuando hay algo que podés reclamar como tuyo, de repente, a través de ese reclamo surge la idea que ahora vos sos el centro de tus posesiones…Las posesiones se vuelven tu propio territorio, y mediante estas aparece una nueva idea: ‘mi’.
Una vez que te afirmaste con el ‘mi’, podés ver claramente que tenés un límite, que los que están afuera de esos límites son ‘vos’…El otro se hace claro; ahora empiezan a desintegrarse las cosas…
El universo es uno, es una unidad, no hay nada dividido, todo está conectado con todo lo demás…Es una tremenda red interconectada…
Vos estás conectado a la tierra, estás conectado a los árboles, a las estrellas, a su vez, las estrellas están conectadas con vos, con los árboles, con los ríos, con las montañas…Todo está interconectado, no hay nada separado, y es que no puede estarlo, la separación es imposible…
En cada momento estás respirando -inhalás, exhalás…- constantemente hay un puente con la existencia…Comés; la existencia entra en vos; defecás, la existencia se vuelve abono…La manzana del árbol va a hacerse parte de tu cuerpo mañana y otra parte de tu cuerpo va a salir y va a hacerse abono, va a hacerse comida para el árbol…es un dar y recibir continuo, y no para ni por un segundo…Cuando pare, te morís…
¿Qué es la muerte? La muerte es separación…Estar en unidad es estar vivo, no estarlo es estar muerto, así que cuanto más pienses:
“Estoy separado”, más insensible vas a volverte, más muerto, más inerte, más apagado… Cuanto más conectado te sientas, en cambio, más va a ser parte de vos toda esta existencia y vos parte de ella…Una vez que hayas comprendido que recíprocamente somos miembros los unos de los otros, repentinamente cambia tu visión; ya no son más extraños estos árboles, porque te están preparando la comida continuamente…Cuando inhalás tomás oxígeno, cuando exhalás das dióxido de carbono, los árboles inhalan dióxido de carbono y exhalan oxígeno -hay una comunión constante…Estamos en armonía, la realidad es una unidad, y con la idea de ‘mi’ y ‘vos’ salimos de ella…Y una vez que un concepto equivocado se arraiga en tu interior, se pone de cabeza toda tu visión…
Entonces, ‘mi’, después ‘vos’ y después como un reflejo surge el ‘yo’…El ‘yo’ es el más sutil, la forma más cristalizada de la posesividad; una vez que pronunciaste ‘yo’, cometiste sacrilegio; una vez que dijiste ‘yo’, te cortaste completamente de la existencia -en realidad no te cortaste, sino te morirías, pero en tus ideas estás completamente sacado de la realidad, desde ahora vas a estar en una lucha continua con la realidad, vas a pelearte con tus propias raíces, vas a pelearte con vos mismo…
Por eso, Buddha dice:
“Se como un tronco flotando…”
Solamente podés ser como un tronco si abandonaste la idea del ‘yo’ -sino no podés ser una hoja, porque la pelea va a seguir…Por eso se te hace tan difícil venir a meditar…Si te digo que solamente te sientes en silencio, no podés hacerlo -algo tan simple…Uno pensaría que es lo más sencillo que hay, que no habría necesidad de enseñarlo, que uno solamente se sienta y es…Pero no podés sentarte, porque el ‘yo’ no puede permitirte ni un solo momento de relajación; porque si lo hace, vas a ser capaz de ver la realidad; y una vez que conozcas la realidad, vas a tener que abandonar al ‘yo’, por eso no puede persistir…Es por eso que el ‘yo’ no te permite ni siquiera un día feriado; incluso si te vas a las montañas, o a un campo de veraneo, el ‘yo’ no va a permitirte ni un solo día feriado, ni siquiera ahí…Va a hacer que lleves tu radio, tu televisor, y que te lleves todos tus problemas para que te mantengas ocupado…Vos habías ido ahí para relajarte, pero seguís con el mismo patrón de comportamiento, y así no te relajás…
El ‘yo’ no puede relajarse; él vive de tus tensiones, así que se las va a arreglar para generar nuevas tensiones, nuevas preocupaciones, va a fabricar nuevos problemas en forma constante, no va a permitirte ningún descanso, porque si solamente te deja descansar un minuto, empieza a derrumbarse todo el edificio del ‘yo’ -porque la realidad es tan bella y el ‘yo’ es tan horrible…
Uno sigue y sigue peleando para imponer su voluntad, sin necesidad…Te la pasás peleando por cosas que de todas formas van a pasar por sí solas, peleás innecesariamente por cosas que se van a dar solas, te la pasás peleando sin necesidad…Deseás cosas que van a ser tuyas aunque no quieras…En realidad, al desearlas, las vas a perder…
Por eso Buddha dice:
“Flotá en el río, dejá que te lleve al océano…”
‘Mío’, ‘mí’, ‘vos’, ‘yo’ -esta es la trampa; y esta trampa genera miseria, neurosis, locura…
Ahora el problema es este: el niño tiene que pasar por eso, porque no sabe quien es y necesita algún tipo de identidad -tal vez una identidad falsa, pero eso es mejor que no tener ninguna…Necesita alguna identidad, necesita saber exactamente quien es él, entonces se forma un falso centro, porque el ‘yo’ no es realmente tu centro, es en todo caso un falso centro -utilitario, para generar credibilidad, algo que en realidad fabricaste vos, y que no tiene nada que ver con tu verdadero centro…
Tu centro real es el centro de todo, tu ser verdadero es el ser de todo…En el centro, toda la existencia es una -igual que en el sol, la fuente de luz, todos los rayos son uno…Cuanto más lejos llegan, más se separan entre sí…
Tu verdadero centro no solamente es tu centro, es el centro del todo, pero formamos pequeños centros propios, hechos en casa, fabricados por nosotros mismos…Hay una necesidad…porque el niño nace sin fronteras, sin ideas de quién es él, es una necesidad de supervivencia, ¿Cómo va a sobrevivir? Hay que darle un nombre, hay que darle una idea de quién es, y esta idea le va a llegar del exterior, por supuesto: alguien dice que sos lindo, alguien dice que sos inteligente, alguien dice que sos tan vital…Te la pasás coleccionando cosas que te dice la gente…
Así, de todo lo que la gente dice de vos, vas formándote una cierta imagen…jamás mirás adentro tuyo para ver quién sos…Y esa imagen que te formás es falsa porque nadie más que vos puede saber quién sos, y nadie más que vos puede decirte quién sos…Tu realidad interior no está disponible para nadie más que vos, es sencillamente impenetrable para los demás, solamente vos podés estar ahí…
El día que te des cuenta que tu identidad es falsa, ensamblada, que estuviste coleccionando opiniones de la gente…Ponete a pensar, tomate un tiempo, sentate en silencio y pensá quién sos… Van a surgirte muchas ideas, pero vos seguí observando de dónde vienen, y así vas a poder darte cuenta de su origen: algunas cosas vienen de tu madre -mucho, cerca del 80 al 90 por ciento; otras cosas viene de tu padre, otras de tus profesores, otras de tus amigos, otras de la sociedad…Solamente observá y vas a darte cuenta de dónde vienen, en forma precisa…Nada viene de vos, ni siquiera el 1 por ciento viene de vos…¿Qué clase de identidad es esta, en la que vos no contribuiste en absoluto? Cuando en realidad, deberías ser el único que la formó; de hecho, en un ciento por ciento…
Cuando puedas entender esto, la religión se vuelve algo importante, el día que te das cuenta de esto, empezás a buscar alguna técnica, algún método para entrar en tu ser…buscás la manera para llegar a conocer exactamente, realmente, existencialmente quién sos…y basta de coleccionar imágenes de afuera, y basta de pedirle a otros que reflejen tu realidad, ahora vos la vas a encarar directamente, inmediatamente, entrás en tu naturaleza y la sentís ahí…¿Qué necesidad tenés de preguntarle a otros?, Y además, ¿a quién le preguntás? Si ellos son tan ignorantes de ellos mismos, como lo sos vos de vos…Y si ellos no se conocen a sí mismos, ¿Cómo pueden conocerte a vos?
Solamente tenés que ver cómo funcionan las cosas, cómo siguen funcionando las cosas, cómo se siguen dando los hechos: una falsedad lleva a otra falsedad…Prácticamente estás siendo estafado, engañado; y esos que te estafaron, no lo pueden haber hecho a sabiendas; ellos pueden haber sido estafados por otros…Tu padre, tu madre, tus profesores fueron embaucados por otros -sus padres, sus madres, sus profesores…Y, a su vez, te embaucaron a vos…Ahora, ¿vos le vas a hacer lo mismo a tus hijos también?
En un mundo mejor, donde la gente sea más inteligente, más conciente, le van a enseñar al niño que la idea de identidad es falsa:
“Es necesaria, te la damos pero solamente por un tiempo, hasta que vos mismo descubras quién sos…”
No va a ser tu realidad; y cuanto más pronto descubras quién sos, mucho mejor -porque en ese mismo momento, realmente vas a nacer, y vas a ser realmente verdadero, auténtico; vas a convertirte en un individuo…
Las ideas que reunimos de los otros, nos dan la personalidad y el conocimiento que proviene de nuestro interior, nos da la individualidad…La personalidad es falsa, la individualidad es real; la personalidad es prestada; la realidad, la individualidad, tu autenticidad nunca pueden ser prestadas…Nadie puede decirte quién sos…
Hay por lo menos una cosa que nadie más que vos puede hacer y esto es darte la respuesta de quién sos…No, tenés que ir, excavar en tu propio ser, penetrar capas y capas de identidades, de identidades falsas, y destruirlas una por una…Y por supuesto da miedo entrar en uno mismo, porque aparece el caos…Porque, de alguna manera, te las arreglabas con tu falsa identidad…que además tomaste como propia: sabés que este es tu nombre, que tenés ciertas credenciales, certificados, títulos de universidades, de colegios, prestigio, dinero, un pasado…Tenés algunas maneras de definirte a vos mismo, tenés cierta definición -puede funcionar mal o bien, pero funciona…En cambio, cuando entrás en vos mismo estás abandonando esta ‘útil’ definición…Claro que va a haber caos…
Antes que llegues a tu centro, vas a tener que pasar por un estado muy caótico, por eso hay tanto miedo, nadie quiere ir hacia adentro; la gente sigue enseñando:
“Conocete a vos mismo…”
Oímos, pero nunca escuchamos, nunca nos preocupamos por eso; tenemos cierta idea en la mente que el caos va a seguir suelto y que nos vamos a perder en ese descontrol, que nos vamos a quedar encerrados en él…
Y por miedo a ese caos, nos prendemos a cualquier cosa que venga de afuera…Pero esto es perder tu vida…
LA MENTE CHARLATANA
El segundo obstáculo en el camino de la meditación es la mente que charla constantemente con sí misma; cuando no podés sentarte ni siquiera un minuto, porque la mente sigue parloteando: pueden ser pensamientos importantes, no-importantes, significativos, o no-significativos; es un tráfico constante, y siempre en la hora de mayor flujo…
Ves una flor y la verbalizás, ves un hombre cruzando la calle y lo verbalizás…La mente puede convertir todo lo existencial en palabras, todo lo transforma…Estas palabras forman una barrera, y se vuelven una cárcel…Este proceso constante de transformar las cosas en palabras, de la existencia a las palabras, es la barrera, es el obstáculo para la mente meditativa…
Entonces, el primer requisito para el crecimiento meditativo, es estar conciente de tu constante verbalización, y ser capaz de pararla…Solamente ve las cosas, no las verbalices; estate conciente de su presencia, pero no las conviertas en palabras…
Dejá que las cosas estén sin lenguaje, dejá que las personas estén sin lenguaje, dejá que las situaciones estén sin lenguaje…No es imposible, esto es natural y perfectamente posible…Lo artificial, la situación creada, es en realidad la actual, lo que pasa es que nos acostumbramos tanto a ella, llegó a ser tan mecánico, que ni siquiera somos concientes de la transformación, de la conversión de la experiencia a palabras…
Por ejemplo, ahí está el amanecer…Vos jamás estás conciente del intervalo entre el instante en que lo ves y el momento en que lo verbalizás…Ves el solo, lo sentís e inmediatamente lo verbalizás; el intervalo entre verlo y verbalizarlo se pierde, nunca lo sentís…Y es en ese intervalo, en ese lapso, cuando uno se tiene que dar cuenta, cuando uno se tiene que hacer conciente…Uno tiene que ser conciente del hecho que ella amanecer no es una palabra, que es un hecho, una presencia, una situación…La mente en forma automática convierte las experiencias en palabras; estas palabras se acumulan y después van a interponerse entre la existencia (lo existencial) y la conciencia…
Meditación quiere decir vivir sin palabras, vivir no lingüísticamente…Entonces estas memorias acumuladas, estas memorias lingüísticas, se vuelven obstáculos para el crecimiento meditativo…Meditación quiere decir vivir sin palabras, en una situación no lingüística; a veces, se da espontáneamente, por ejemplo cuando te enamorás de alguien…Si realmente estás enamorado de alguien, entonces sentís su presencia, no el lenguaje…Cuando dos amantes están en intimidad, se vuelven silenciosos…No es que no tengan nada que decirse, al contrario, hay una inmensa cantidad de cosas para decirse, pero las palabras nunca están presentes, no pueden estarlo…Ellas llegan solamente cuando desaparece el amor…
Si dos amantes jamás están en silencio, si siempre se la pasan hablando, es una indicación que el amor murió, ahora tienen que llenar el vacío con palabras…Cuando el amor está vivo, no hay palabras, porque la existencia misma del amor es tan abrumadora, tan penetrante, que se cruza la barrera del lenguaje, de las palabras, y por lo general, solamente la puede cruzar el amor…
La meditación es la culminación del amor: amor no sólo por una persona, sino por toda la existencia…Para mí la meditación es una relación viva con la existencia total que nos rodea; si podés vivir enamorado con cualquier situación, es porque estás en estado meditativo…
La sociedad te da el lenguaje; no puede existir sin él, lo necesita; pero la existencia no…No estoy diciendo que seas mudo, tenés que usar el lenguaje, pero el mecanismo de verbalización tiene que ser justamente eso, un mecanismo que puedas prender y apagar…Cuando existas como ser social, necesitás este mecanismo, sin él no podés existir en la sociedad; pero cuando estás sólo con la existencia, lo tenés que apagar, tenés que poder hacerlo, sino, es porque este mecanismo se volvió loco…Si no podés apagarlo, -si sigue y sigue, y no podés apagarlo, quiere decir que el mecanismo te poseyó a vos, que te convertiste en su esclavo…La mente tiene que ser solamente un instrumento, no el amo; pero el hecho es que se convirtió en el amo…
Y cuando el amo es la mente, hay un estado no meditativo; en cambio cuando vos sos el amo, cuando tu conciencia es el amo, hay un estado meditativo…Entonces meditación significa tener decisión sobre el mecanismo, significa ser el amo del mecanismo…
La mente y su funcionamiento lingüístico, no es lo último; vos estás más allá, y la existencia está más allá…La conciencia está más allá de la lingüística…Cuando la conciencia y la existencia son una unidad, están en comunión, y este estado se llama meditación…Meditación es la comunión entre la conciencia y la existencia…
Tenés que abandonar el lenguaje, y no quiero decir que lo empujes a un costado, que lo reprimas o elimines, lo que quiero decir es que algo que es necesario para la sociedad, se volvió para vos una hábito de 24 horas y esto no es necesario…
Cuando caminás necesitás mover tus piernas, pero no las tenés que mover cuando estás parado…Si tus piernas siguen ‘caminando’ mientras estás sentado, entonces estás loco, entonces tus piernas se volvieron locas…Tenés que poder ‘apagarlas’…Lo mismo cuando cuando no estás hablando con nadie, no tiene que haber lenguaje…El lenguaje es solamente un instrumento para hablar, una técnica para comunicarse; cuando tenés que comunicar algo, usás el lenguaje, pero cuando no te estás comunicando con nadie, no debería haber lenguaje…
Si podés hacer esto -y es posible si lo entendés-, entonces podés crecer en la meditación…Digo: “Podés crecer”, porque los procesos de la vida no son nunca adiciones muertas, siempre son un proceso creciente; por eso la meditación es un proceso creciente, no una mera técnica…Una técnica siempre es una cosa muerta, se te puede agregar a vos, pero en cambio un proceso siempre es algo vivo, que crece y se expande…
Necesitamos el lenguaje, pero no siempre tenemos que quedarnos en él, tiene que haber momentos en los que seamos existenciales y no haya verbalización, en los que solamente existamos…y no se trata de estar vegetando -porque la conciencia está presente, y además está mucho más aguda, más viva, porque el lenguaje en realidad enturbia la conciencia; el lenguaje tiene que ser repetitivo, pero la existencia jamás lo es, por eso el lenguaje genera aburrimiento…Cuanto más importante sea para vos el lenguaje, y más orientación lingüística tenga tu mente, más aburrido vas a estar…Porque el lenguaje es una repetición y la existencia no se repite…
Cuando ves una rosa, no hay repetición, es una rosa nueva, completamente nueva; jamás existió antes y jamás va a existir otra vez…Está ahí por primera y última vez…Pero cuando decimos ésta es una rosa, la palabra ‘rosa’ sí es una repetición: siempre estuvo ahí y siempre va a estarlo…Mataste lo nuevo con una palabra vieja…
La existencia siempre es joven, y el lenguaje siempre es viejo…Mediante el lenguaje sencillamente te escapás de la existencia, mediante el lenguaje sencillamente te escapás de la vida, porque el lenguaje está muerto…Cuanto más te comprometas con el lenguaje, más va a matarte… Un erudito está completamente muerto, porque él mismo es el lenguaje, palabras y nada más que palabras…Sartre escribió su autobiografía, la tituló: Palabras…
Meditación quiere decir: viviente, totalidad viviente, y podés vivir totalmente solamente cuando estás en silencio…El estar en silencio no significa estar inconciente; podés estar en silencio e inconciente, pero ése no va a ser un silencio viviente -otra vez te habrás equivocado…
Entonces, ¿Qué hay que hacer? La pregunta es pertinente…Observála -no trates de frenarla, no hay necesidad de hacer ninguna acción en contra de la mente…En primer lugar, ¿quién lo va a hacer? Sería la mente peleando con ella misma; vas a dividir tu mente en dos, una que trata de mandar, la tirana, que trata de matar a su otra parte -lo cual es absurdo, es un juego estúpido que puede volverte loco…No trates de frenar la mente o el pensamiento -solamente observála, permitíla, dejala en total libertad, dejala que corra lo rápido que quiera, no trates de ninguna forma de pararla, solamente se un espectador, ¡Es hermoso!
La mente es uno de los mecanismos más hermosos…La ciencia todavía no fue capaz de inventar nada paralelo, la mente todavía sigue siendo la obra maestra -tan complicada, tan tremendamente poderosa, con tantas potencialidades…¡Observala!, ¡Disfrutala!
Y no la mires como a una enemiga, porque si la mirás así, no la podés mirar realmente; ya entrás con prejuicios, estás en contra suyo de entrada, ya decidiste que que hay algo equivocado en tu mente, ya concluiste…Y siempre que mirás a alguien como a un enemigo, nunca lo mirás con profundidad, nuca lo mirás a los ojos, más bien lo evitás…
Observar la mente quiere decir mirarla con profundo amor, con profundo respeto, con reverencia…-¡Es un regalo de Dios para vos! No hay nada de malo en la mente como tal, no hay nada de malo en el pensar como tal; es un proceso hermoso, como lo son otros tantos procesos…Las nubes flotando en el cielo son hermosas -¿Porqué no los pensamientos flotando en tu cielo interno? Las flores brotando en los árboles son hermosas -¿Porqué no los pensamientos floreciendo en tu ser? El río corriendo hacia el océano es hermoso -¿Porque no ese flujo de pensamientos que corren por alguna parte a un destino desconocido? ¿No es bello?
Mirá con profunda reverencia, no seas un luchador, se un amante…Observá los sutiles matices de la mente, las vueltas repentinas, los bellos giros, los saltos repentinos, los juegos que va haciendo, los sueños que va tejiendo -la imaginación, la memoria, las mil y una proyecciones que genera…¡Observá! Quedate a un costado, distante, no te involucres, y de a poco, vas a empezar a sentir…
A medida que se va profundizando tu observación, se hace más profunda tu conciencia; empiezan a aparecer brechas, intervalos…Se fue un pensamiento y el otro todavía no llegó; hay una brecha…Pasó una nube, la próxima todavía no vino, hay una brecha…
En estas brechas, vas a tener por primera vez destellos de no-mente, vas a sentir el sabor de la no-mente…
Podés llamarlo el sabor del Zen, del Tao, o del Yoga; en esos pequeños intervalos, de repente, el cielo está despejado y brilla el sol, de pronto el mundo se llena de misterio porque cayeron todas las barreras, ya no está la pantalla en tus ojos, ahora podés ver con claridad, ves en forma penetrante, toda la existencia se vuelve transparente…
Al principio, estos van a ser solamente raros momentos, pocos y distanciados; pero igualmente van a darte vislumbres de lo que es el samadhi…Pequeños pozos de silencio -van a venir y van a desaparecer, pero ahora sabés que vas por buen camino -empezás a observar otra vez…
Cuando pasa un pensamiento, miralo; cuando llega el intervalo, miralo…Las nubes son bellas, la luz del sol también…Ya no estás eligiendo, ahora no tenés una mente fija, ya no decís:
“Preferiría solamente los intervalos…”
Eso es estúpido -porque una vez que te apegaste a querer solamente los intervalos, te decidiste otra vez en contra del pensar, y así esos intervalos van a desaparecer…Porque estos se dan solamente cuando estás muy distanciado, por sobre encima…Sencillamente pasan, no los podés traer vos, suceden, no los podés forzar, son sucesos espontáneos…
Seguí mirando, dejá que los pensamientos vayan y vengan -adonde sea-, ¡No hay nada que esté mal! No los trates de manipular y no los trates de dirigir, dejá que se muevan con total libertad, y así se van a dar intervalos mayores, vas a ser agraciado con pequeños satoris, mini-satoris…Van a haber momentos en los que van a pasar varios minutos sin pensamientos, no va a haber tráfico en absoluto -un silencio total sin perturbación…
A medida que vayan llegando más y más intervalos grandes, va a llegar un punto en que no solamente vas a tener la claridad para ver en el mundo, sino que va a emerger de vos una nueva claridad: ahora vas a poder ver en tu mundo interior…Con los primeros intervalos, va a ver en el mundo exterior -los árboles van a ser más verdes de lo que te parecen ahora, vas a sentirte rodeado de una música infinita -la música de las esferas…Vas a estar, de pronto, ante la presencia misma de Dios…-inefable, misterioso, tocándote aunque no lo puedas agarrar, al alcance de tus manos, pero todavía más allá…Con los intervalos mayores, va a pasarte lo mismo pero por dentro…Dios no solamente va a estar afuera, de repente va a sorprenderte el hecho que El esté adentro también, y es que El no sólo está en lo visible, El también está en el que ve -adentro y afuera… Pero no te apegues a eso tampoco…
El apego es la comida para que la mente siga y siga…Presenciar sin identificación es el camino para pararla sin ningún esfuerzo…Y cuando empieces a gozar de esos momentos de gracia, va a ir aumentando tu capacidad para retenerlos durante más tiempo
Al final, eventualmente, un buen día te volvés el amo; entonces, cuando quieras pensar, lo vas a hacer…Si el pensamiento es necesario, lo vas a usar, y si no lo es, lo dejás descansar…No es que no haya más mente -la mente siempre está ahí, pero vos la podés usar o no, ahora es tu decisión…Igual que las piernas: si querés correr, las usás al máximo, sino, simplemente las descansás -aunque ellas sigan ahí…De la misma forma, la mente siempre está ahí…
La no-mente no está en contra de la mente, la no-mente está más allá de ella…La no-mente no llega cuando mataste y destruiste a la mente, la no-mente llega cuando entendiste a la mente tan totalmente, que el pensar ya no es más necesario, lo reemplazó tu propio entendimiento…











Queria saber si la informaacion es gratis?
-Gracias
Realmente muy buen artículo, llegó en un momento muy particular y personal.
Les agradezco.
Daniel
Muy agradecida por vuestra publicación, benciones y amor para todos los que hacen posible este hermoso trabajo.
¡¡¡Maravilloso artículo!!!, llegó en el momento que he decidido hacer cambios en mi vida.
Mercedes,
Un Abrazo Azul.
gracias…me encanto para trabajar..en estos conceptos..
¡Gracias. solo gracias!
bueno yo tambien soy guia espiritual esta muy bonito tu blog y muy interesante apenas eswtoy comenzando en esto de los blog y le hare publicidad al tuyo porque en este mundo debemos dejar el egoismo el rencor y esas malas doctrinas que nos han sembrado guia-espiritual-83.blogspot.com/