23
Jun

Porqué

   Guardado en: Espiritualidad

“Porque” es una palabra muy compulsiva. Cuando es usada para persuadir a
alguien, negarse es prácticamente imposible. “Deberías comprar esta casa
porque está un vecindario excelente” ¿Cómo podrías objetarlo?

Sin embargo, ten cuidado. Podrías quedar atrapado en los “porque”. La
palabra “porque” facilita la justificación de tus acciones -o de tu falta de
acción- debido a cierto factor externo. Es fácil decir “No puedo progresar
porque este negocio es demasiado competitivo.” Aunque bien podría suceder
que esa persona esté realmente en una industria muy competitiva, lo más
probable es que haya muchas otras razones que expliquen su falta de éxito.
Sin embargo, ese único “porque” le impide buscar más allá, para descubrir
qué cambios podría llevar a cabo.

Prueba modificando “porque” por “una de las causas” y fíjate qué sucede. “No
puedo progresar. Una de las causas es que este negocio es demasiado
competitivo.” Esto lleva casi inevitablemente a la pregunta - ¿cuáles son
las otras causas? Y esto es realmente útil. Te pone a pensar en lo que
podrías hacer para mejorar la situación.

¿Cuáles son los “porque” que cargas contigo cada día, convirtiéndolos en
supuestos que te limitan? Piensa en la cantidad de oportunidades que
súbitamente podrían abrirse ante tí, si pudieses trascender aquellos
“porque”.

*Enviado por Victor Samuel*
*3 de los mejores nuevos videos gratuitos para toda la familia:*

Otros articulos interesantes:

Escribe tu comentario

Nombre (*)
Correo-e (no será publicado) (*)
URL
Comentario